Dear Jano
Querido doble cara: A veces extraño nuestras charlas y lo muy amigos que decíamos ser. A veces extraño que me digas que me quieres y quedarnos hablando hasta las tantas de la madrugada. Siempre me gusto que vinieras a mí por ayuda o consejos, me hacía sentir especial, me hacía sentir que yo en serio te importaba. Querido doble cara, gracias por todos esos momentos, gracias por todas esas risas, gracias por los halagos, gracias por los recuerdos. Que aunque ahora tus palabras me quemen por dentro, que aunque los halagos que me decías sé que eran mentira, a pesar de que lograste que mi autoestima se fuera al suelo, aprendí algo con todo eso. Aprendí a desconfiar. Queridos dobles cara de mi vida: Los quiero, nunca dejare de quererlos. No entiendan mal, sigo pensando que son una mierda de personas y se que para alguien serán el sol, la luna y las estrellas, porque en un momento eso fueron para mí y es algo que mantendré en mi mente toda la vida. Mantengo esa fe...